Se fue ya el 2009, duro año para el sector, dicen que este 2010 aún lo será peor (aún cuando esa predicción se la dejo a los Gurús de la economía). Este año ha servido para muchas cosas, pero principalmente para demostrar que todos los productos turísticos no se comportan igual ante las adversidades. Sufren todos como es obvio pero los productos turísticos sólidos pueden atenuar mejor los golpes y defenderse de las situaciones difíciles. Observando casos de establecimientos de alojamiento, restauración y de destinos que mejor han podido responder a los duros avatares del mercado me atrevo a lanzar mi teoría sobre las 5 I. Esta teoría de la que algunos habréis oído, que pocos han practicado, pero que sin duda todos deberían trabajar si quieren permanecer vivos en este mercado tan dinámico como es el turístico. No buscan mis post teorizar de manera vaga ni crear líneas sin contenido tangible, sí quieren compartir y sobre todo reflexionar sobre necesidades básicas (que por ser así, en ocasiones se obvian) de cualquier producto turístico. Así pues os aconsejo para este 2010 que cualquiera de vosotros que tenga en marcha un producto turístico o esté pensando en ponerlo en marcha, que antes de diseñar soportes de comunicación galácticos, marcas estelares o de lanzarse al desarrollo web o incluso al mundo de las redes sociales, atienda a responder a estos cinco principios básicos para su producto.Ilusión, por el desarrollo de su trabajo, será la única manera de provocar experiencias positivas a sus clientes, motivo fundamental de esta actividad. Motivarse en cada momento para provocar ilusión por el consumo de nuestro producto.
Inteligencia emocional aplicada en cada uno de los procesos de trabajo desde los más básicos como pueda ser la atención en el desayuno o la prestación de la información en una oficina de turismo.
Investigación para conocer qué está pasando en el mercado, conocer que hacen nuestros competidores ver cómo podemos adaptar estrategias. Consumir otros productos y destinos (algo que por desgracia hacen pocos profesionales del sector). Mirar un mundo en el que constantemente están sucediendo cosas que nos pueden ayudar a gestionar mejor nuestro producto.
Innovación, adaptar y preparar nuestro producto a las necesidades del mercado, siendo capaces de adelantarnos a las demandas futuras. Qué difícil es vender turismo en pleno siglo XXI sino aplicamos los mínimos avances en innovación. Lo que para algunos es innovación para otros es ciencia ficción y al tiempo historia pasada para otros. Aún existen muchos productos turísticos que ni siquiera tienen web y menos aún tienen una mínima estrategia de comunicación o comercialización. ! Como se pretende vender así¡.
Inspiración, la quinta esencia y no menos importante. Respirar, pensar y actuar a partir del proceso de unión y depuración de las anteriores I. La inspiración nos permitirá tomar decisiones acertadas que nos faciliten llegar al mercado, generar demandas y lo que es aún mejor provocar experiencias positivas entre nuestros clientes.
Suerte amigos y si no encontráis las cinco I pasad a la fase de la única C-Consultar

.jpg)


