miércoles 3 de septiembre de 2008

No sin mi hijo II, el retorno de un padre 2.0

Buenas a todos, bienvenidos a la realidad del final de las vacaciones. Después de mi movido post No sin mi hijo he decidido sacar a debate de nuevo una cuestión importante que además me hace reflexionar sobre el peligro que para un establecimiento turístico(hotelero), puede tener una opinión negativa dejada caer en este océano azul que es la red, como el travel 2.0 puede tener cierta capacidad de producir daño si los empresarios turísticos no están encima de el día a día. Para los que me conocéis sabéis que cuando postee no sin mi hijo no mi intención tan solo fue la de sacar al debate la legitimidad en la estrategia de segmentación empresarial y las fórmulas que para comunicarla pueden existir.

Sin embargo cuando meses después entro en Google a ver que paso de este hotel me encuentro la curiosa imagen de que mi post salía el segundo después de los enlaces patrocinados (después de booking). Impresionante con siete comentarios realizados en el post he podido influir sobre la percepción de aquellos que pensaran en su día visitar dicho hotel (injusto no?). Mi experiencia fue negativa pero cuantos clientes satisfechos habrá tenido este hotel?, sin embargo la segunda opinión (primera independiente) es la mía (negativa para mi target, positiva claro para otro target de cliente que pueda buscar la paz y el sosiego claro está).

Bueno lo dicho el poder de influencia en la red puede ser tan grande e injusto al tiempo que el empresario que quiera jugar a esto del travel 2.0 debe hacer un trabajo diario de seguimiento no solo de su web si no de su reputación online, para poder tomar estrategias adecuadas que le permitan reforzar aquellas opiniones negativas y enfatizar las positivas.

Por cierto para los que estabais preocupados por si finalmente no puede ir de viaje con mi hijo, descansad, me fuí a un establecimeinto muy interesante, tranquilo, singular y con una magnífica atención, hotel naturaleza de rodalquilar (cabo de gata).


Os dejo una foto de ambos para que podais pensar si esa criatura es capaz de molestar a alguien, ej ej ej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Alberto:
En primer lugar, creo que por encima de asesores, consultores etc, somos ciudadanos y estamos involucionando cuando excluimos a los pequeños de nuestro mundo. Me parece asqueroso además que metan en el mismo saco a niño y a perro. No son comparables. Además los niños no molestan por que corran o lloren. Y si molestan por eso, a mi me molestan las viejas porque llevan el pelo teñido de violeta o los cafres que van con la camisa sin abrochar. Es decir no podemos excluir al otro por capricho. Esto es lo humano.

Desde el punto de vista de la comunicación, cuando este hotel deja a las claras algo que va contra valores muy extendidos como el amor a los niños, el respeto a sus juegos, la tolerancia con los pequeños etc, está faltando al respeto y creo que hace muy poco a su favor. Lamentablemente, cada vez más hay que ser políticamente correcto en lo que a comunicación empresarial se refiere y este hotel no lo ha sido, al menos en Boking.
Es mi opinión. Un saludo

Alberto Galloso dijo...

Estimado anónimo, comparto tus palabras, con la única salvedad que si bien entiendo el derecho a la determinación de su target de clientes y por ende a que a sí lo gestionen, no a la forma de hacerlo y de comunicarlo. Si esa es tu opción de negocio ponlo dificil para que una familia con niños acceda a tu establecimiento pero no lo publicites ya que roza tal como tu comentas la ilegalidad. Gracias por tu comentario.