viernes 10 de octubre de 2008

Producto turístico -Que es primero el huevo o la gallina-


Buenas a todos/as, la semana pasada participe en un interesante foro impulsado por la Secretaría General de turismo sobre el valor de de la marca y la ordenación del mercado turístico.

Durante el día y medio de ponencias sucedió como es habitual en estos foros un poco de todo, desde ponencias muy interesantes, algo galácticas a presentaciones excesivamente desfasadas para los tiempos que tenemos en este sector mucho más dinámico que otros. Entre los ponentes que allí se dieron cita os recomiendo que leáis cosas (ya que por desgracia y a pesar de hablarse mucho de 2.0 no hay nada colgado en la red y desde luego la comunicación del foro en este canal ha sido lamentable) de alguno de estos ponentes que me impactaron por algunos de sus planteamientos pero desde luego de cómo lo comunicaban; Wally olins,Toni Puig; Jise Filipe

Sin embargo creo que se sigue hablando mucho de comunicación en estos foros ( a los que por cierto no acude tanto profesional como se puede esperar) (algún día postearé sobre mi impresión sobre el grado de profesionalidad de nuestro sector) y poco de “Producto”. Se da por entendido que nuestro responsables públicos turísticos y algunos muchos emprendedores/empresarios entienden el concepto producto turístico, cuando por desgracia suelen no saber ni de que se trata, llegándolo incluso a confundirlo con el concepto paquete turístico.

La necesidad de definir primero el producto es algo de Perogrullo pero que por desgracia no se da en el día a día. En algunos foros incluido el de la semana pasada en Sevilla, se oye algún iluminado hablando de que primero se define la comunicación y después se crea el producto , ¿pero eso que clase de locura es?.
Tan difícil es vender algo que no existe como comprar algo que existe pero no se vende por no comunicarse.

Sin querer teorizar si no aclarar cuestiones que son de manual, en el proceso de puesta en mercado de un producto turístico hay una fase básica que es definir el producto, a partir de la cual se determina el proceso de puesta en mercado.

Para definir el producto turístico uno debe al menos preguntarse:

· Que vendo
· Cual es su valor diferenciador en el mercado (entendiendo que esto no es si el lazo que le pongo es azul o verde, si no que ofrece mi destino, mi establecimiento que no ofrezcan ya otros). Es aquí donde cada vez más insistimos en la definición del componente emocional que diferenciará mi oferta del resto, cual es el valor diferenciador de la emoción que generar mi producto y las expectativas que cubrirá sobre el cliente, ¿cual será la experiencia final del cliente?
· ¿Quien es mi cliente?
· ¿Dónde esta mi cliente?

Y finalmente, la gran cuestión ¿Qué tengo que hacer para atraer mi cliente?

Sin estas premisas básicas de análisis lo más normal es que o pongamos en mercado un producto sin clientes o que no sepamos comunicarlo.

Hay otra premisa aún más peligrosa y es la que por desgracia se está provocando con toda esta locura entorno al “marketing turístico sin conocimiento” o “marketing de laboratorio creativo” que es la generación de expectativas que posteriormente no pueden ser correspondidas por el producto (destino/oferta). Bajo el diseño de minimalistas y conceptuales marcas apoyadas en sugerentes campañas de comunicación, no hay producto turístico, no hay experiencia lo que provoca un efecto mucho más negativo que el no comunicar que es la descalificación posterior de tú cliente.

Crear marcas y campañas de comunicación es relativamente sencillo, lo complicado es definir, construir y comunicar Producto Turístico. Invierte primero en crear producto y después en comunicarlo.

Espero vuestros comentarios, un abrazo

2 comentarios:

RJMesa dijo...

Hola Alberto, un placer saludarte y compartir contigo muchos puntos de tan interesante post. ( pido permiso para tutearte sin conocerte por compartir dos pasiones comunes: Marketing y Turismo).
Coincido en que no se puede obviar el producto turístico en aras de hacer etéreo nuestras actuaciones de acercamiento al mercado.
Cuando dices que es de perogrullo la necesidad de definir primero el producto, estoy de acuerdo, pero ¿estamos en ese estadio en mercados ya maduros? ¿debemos definir el producto, o adecuar nuestra oferta a las cambiantes demandas del mercado?, y por último ¿que es en realidad eso que llamamos producto? ¿ los tangibles que soportan la experiencia turística? Turismo ¿producto, servicio, ambos... otra cosa?. Es un tema que da para mucho y toca la médula de la situación del turismo en este momento. Me gustaría mucho poder desarrollar esta línea de pensamiento con un profesional como tu, pero como aperitivo, y sin querer polemizar, como afirmas, sino ayudar al debate, cuando afirmas: "Crear marcas y campañas de comunicación es relativamente sencillo, lo complicado es definir, construir y comunicar Producto Turístico. Invierte primero en crear producto y después en comunicarlo". ¿ Que quieres decir en realidad? hemos estado duránte decádas cvreando productos turísticos que han sido absorvidos por un mercado en crecuimiento y expansión sin que no spreocupara lo más mínimo si esos productos respondían a las necesidades y expectativas del mercado. Hoy ya esa "suerte" se acabó.No creo que debamos crear ningún producto turístico que, previamente, no hayamos detectado que está en la tendencia del mercado global. No significa que preguntemos a los clientes que quieren, que también, sino que condicionemos nuestra "fabricación" a la "hoja real de pedidos". Comunicar es sólo una herramienta del marketing, lo auténticamente importante es pensar (y actuar) orientado al cliente y a nada más.
Alberto te voy a incluir entre mis lecturas habituales y te invito a que visites mi blog: www.rjmesa.com
Atentamente Rafael Mesa

Alberto Galloso dijo...

Rafael bienvenido a este tu sitio, desde luego lo de tutearte, vamos quizás es de lo mejor de este espacio de opinión, aquí todos por igual. Gracias por tus muy interesantes comentarios, creo que compartimos en la totalidad esa forma de ver el concepto producto y de su proceso de comunicación. Tan solo cuando matizas mi último comentario sobre la necesidad primero de crear producto y luego comunicar, me refiero a que sobre la experiencia que he vivido en destinos y empresas, veo que existe una obsesión primero por sacar soportes de comunicación, campañas de medios, asistir a ferias si antes definir el producto, ni siquiera sin saber si tienen algo que vender en este mercado, no se plantean que ofrecen, cual es su valor diferencial, quien y donde esta el que lo puede consumir. Estoy en sitonía con lo que dices de analizar la demanda para saber que pide, eso es básico. Algunos piensan que todos somos capaces de crear tendencias y que es el cliente quien debe adaptarse al producto. ¿complicado no?. Bueno seguimos debatiendo, visito tu blog, un cordial saludo.Alberto