
Hola a todos, la verdad tengo abandonado el blog, pero necesito decidir entre postear o tener algo de vida, no se hacerlo de otra manera. No será por ganas de contar cosas.
Hace tiempo que quiero dedicar unas líneas a un empresario que me sorprende siempre gratamente sobre todo por que es ejemplo de alguna de mis teorías sobre como con imaginación e ilusión uno puede mantenerse en el mercado (claro esta si tiene un buen producto como es su caso). Aún cuando torres más grandes han caído, el Riff en la ciudad de Valencia y su propietario Bern Knöller es un ejemplo de como se puede mantener al cliente en un proceso continuo de tensión positiva. Antes de nada debo dejar claro que no soy un asiduo, soy un cliente ocasional (lo que me da más libertad para dejar mi opinión sin pensar que me han comprado). Pero desde la primer vez que fuí y que deje mis datos de mail y entregué mi alma al diablo, recibo puntualmente sus newsletter. Cada una de ellas es un ejemplo de singularidad, son divertidas, aportan valor y finalmente hacen su labor comercial .Si tuviera tiempo me hubiera apuntado a todas las acciones que organiza. Cursos con diferentes cocineros más comida posterior, sesiones sobre productos, menús degustación, maridajes etc..
Felicidades me parece un claro ejemplo de como un restaurante incluso de este nivel debe trabajar su base de datos de clientes y como conseguir que estos te prescriban. Hay queda, saludos y prometo escribir pronto.
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