lunes 13 de septiembre de 2010

Brading de marca en el destino, primera acción de promoción turística

Parece mentira que metidos en pleno siglo XXI, cuando tanto se debate sobre la importancia de las marcas para el posicionamiento de productos y en especial de destinos turístico, no se trabaje una buena política de brading de marca sobre el destino o sobre la empresa. Cuando el cliente esta cautivo es cuando mejor podemos hacer política de marca, la marca no solo es un elemento que debemos emplear en la promoción; folletos, ferias, Web, etc.

Son numerosos los impactos que podemos generar sobre nuestro cliente, son momentos en los que provocaremos imágenes de marca que podrán sin duda ayudarnos en el posterior proceso de recuerdo y de prescripción. El cliente debe ser capaz de visualizar en su interior la marca del destino (producto para el caso de un hotel, restaurante etc.).

Aprovechar soportes de destino, espacios públicos, elementos de comunicación generalistas para hacer marca es una estrategia que sin duda nos ayudara a posicionar destino. Un municipio turístico debería apostar por su marca turística, eliminando en la mayoría de sus soportes de comunicación los logos institucionales (esto solo consigue marear al cliente y evitar el efecto recuerdo en él).

Donde está el límite de la comunicación institucional y la de promoción turística en un destino? No sería más inteligente (a la par que rentable económicamente), el amortizar la marca turística que es la que nos da de comer? ( permitidme usar este concepto coloquial pero en ocasiones muchos destinos turísticos olvidan que su principal actividad económica es la turística).

Usad las papeleras para generar marca turística, apostar por ella en las farolas, ¿porque la policía no usa esa marca en sus uniformes? El destino es el mejor escenario para hacer marca turística, trabájenla más y mejor, coordínense entre concejalías para usar la marca turística y no sigan mareando a sus clientes que en ocasiones ya no saben ni donde pasan sus vacaciones. 

Cuando trabajamos en planes estratégicos o de marketing para destinos, suele ser sin duda una de nuestras primeras propuestas, a la que como es obvio sigue una mirada de marciano de alguno de nuestros clientes. Sensibilizar y comunicar en casa como base para hacer marca de destino fuera.

Para que todo no sea hablar de lo mal que se hace, os dejo con una foto de un destino que a mi entender lo lleva haciendo muy bien desde hace años. Benicassim (Castellón/España), fijaros como incluso sobre la caseta de la cruz Roja hacen política de marca. Que os parece?. Recordad hacer marca desde vuestro propio destino, aprovechad al cliente para que se emborrache de vuestra marca y pueda luego reconocerla y prescribirla. ¿Qué opináis?